Cuando Eduardo da Silva, el brasileño que juega para Croacia, le asestó a Inglaterra el tiro de gracia que lo dejó afuera de la Eurocopa que arrancará dentro de cuatro meses, pocos seguramente imaginaron un presente tan gris a nivel selección y tan próspero en la vida de los clubes. En realidad semejante paradoja tiene sus motivos y ese presente tan disímil es un fenómeno que los ingleses exponen como ningún otro, pero que se repite en otros países.Steve McLaren condujo a la selección sajona sin pena ni gloria y fue incapaz de repetir, mucho menos superar, lo hecho por Sven Goran Ericsson en su ciclo de cuatro años. Sin embargo, los problemas de la selección inglesa se anunciaron tiempo atrás cuando la clasificación para el mundial de Alemania estuvo en peligro, hasta que un derechazo salvador de Beckham en el último minuto del partido ante Grecia, salvó al imperio de otra caída.Inglaterra carga con un mal que también padecen selecciones como la española. Sus ligas son excitantes pero su fortaleza no radica en el nivel de sus jugadores locales, sino principalmente en el protagonismo de los extranjeros que le dan vuelo y la jerarquizan. Sobreestiman a los suyos y los cargan de una presión que vistos los resultados no logran soportar. Por el contrario, países como Holanda, Francia y Portugal rara vez logran incluir equipos entre los mejores de Europa, pero verifican en el nivel de sus selecciones, en sus jugadores de tierra adentro y en sus resultados buenos motivos para sonreír. Yendo al extremo y si bien su consagración fue como producto de una buena racha y una defensa impenetrable, la Euro de Portugal de cuatro años atrás consagró al entrenador Otto Rehagel y observó como su Grecia se quedaba con un título nada acorde con el nivel de la liga helénica.Lo del fútbol inglés y sus equipos es merecedor de un análisis. Conocidos los ocho clasificados para jugar los cuartos de final de la Copa de Campeones, la mitad proviene de la Premier League. Cada uno de los equipos con diferentes características expone un fútbol bien reconocible, que obtiene resultados y que surge como consecuencia de un proyecto bien definido y de billeteras bien potentes.Arsenal dio el gran golpe eliminando al último campeón, Milan, en el mismísimo Giuseppe Meazza. Los “gunners” tienen el sello de su entrenador, el galo Arsene Wenger, y han sido capaces de sobrevivir a la partida de Thiery Henry. Su plantel es un crisol de razas, en el que entre los habituales titulares el único inglés es Theo Walcott. Después es cuestión de pedir un lugar del mundo y encontrar un jugador. El bieloruso Hleb, los españoles Cesc y Almunia, el togolés Adebayor, el “croata” brasileño Eduardo, el suizo Senderos y el marfileño Kolo Touré son algunos ejemplos, además de una decena de franceses. Juegan bárbaro y demuestran que el idioma del fútbol es sencillo y universal.Manchester United no le va en saga. Sir Alex Ferguson ya figura en el inventario del club con sus casi dos décadas al frente del plantel profesional y también elige foráneos. Nuestro Carlitos Tévez , el holandés Van der Saar, los portugueses Cristiano Ronaldo o Nani y el francés Saha se agregan a los notables locales Scholes y Rooney. En Old Trafford creen que son candidatos a quedarse con el título. Así lograrán devolver parte de la inversión que hicieron algunos capitalistas estadounidenses que obviamente entienden mucho de negocios y poco de fútbol. Igual que los israelíes que invirtieron en Chelsea. Román Abramovich imaginó con José Mourinho como padre de la criatura un imperio futbolístico, pero hasta ahora solo logró resultados puertas adentro. La partida del entrenador no le quitó empeño ni billetes y el objetivo sigue siendo el mismo. El alemán Ballack, el marfileño Drogba, el ghanés Essien y los ingleses Lampard y Cole buscarán levantar “la orejona”. Esa que ya disfrutó el Liverpool, el cuarto equipo que completa el póker. A diferencia de los otros, la tierra de los Beatles endiosa a un jugador local. Steven Gerrard es el líder y tras él se encolumnan jugadores de todos lados. Los españoles Torres y Txavi Alonso, el enorme Mascherano y los holandeses Kuyt y Babel son muestras que siguen agregando datos para entender el fenómeno.Como se desprende del análisis, hablar del fútbol de la liga inglesa no es lo mismo que hablar del fútbol inglés. Cada mañana del fin de semana descubrimos actores de diferentes rincones del planeta, disfrutamos de partidos atrapantes, ágiles y con muchas figuras, y si bien es cierto que el título siempre se reparte entre los equipos mencionados anteriormente, la Premier tiene entretenimiento garantizado. Sin embargo la selección pena y auque ya apostó a la disciplina de Fabio Capello todavía elabora el duelo de la ausencia en la próxima competencia de Austria y Suiza.En Moscú se definirá la gran cita europea de clubes. Los ingleses disponen de una oportunidad histórica de garantizarse un lugar destacado. Tal vez les sirva para festejar una conquista, aunque en el fondo y pensando un poco más allá cuando la cerveza dejé espacio para la reflexión, les terminé resultando un engaño.
Nota escrita por Roman Iucht para el Blog Los Especialista de La Nación.
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